Ed. Infantil 1er Ciclo

El Rincón de Mamá Margarita

Lanzamos este blog en Salesianos.info con la idea de ofrecer pensamientos, ideas, propuestas y reflexiones al hilo de la vida desde una perspectiva femenina, salesiana, seglar, maternal, profesional… Quizá todo junto o no siempre así. Seguramente, no siempre así.

‘El Rincón de Mamá Margarita’ quiere ser eso, el lugar donde podamos ofrecer consejo, acompañar en la vida, contar la nuestra… Como Mamá Margarita hacía con los muchachos de Valdocco, con ternura, firmeza y cercanía. Con conocimiento de causa de aquello de lo que hablamos y con la incertidumbre de la vida misma.

Somos Irune López, de Barakaldo; Begoña Rodríguez, de Madrid; Marta Peirat, de Valencia; Mayca Crespo, de Las Palmas de Gran Canaria; Eva Sánchez, de Málaga; y Marian Serrano, de Pamplona.

Mayca Crespo
De Córdoba a Las Palmas y de Las Palmas a Córdoba, mi voz sigue impregnada de Andalucía. Con convicciones tan fuertes como mi temperamento. Enemiga del trabajo mal hecho y de las injusticias. En mis decisiones siempre gana el corazón a la cabeza y si me dicen ven… lo dejo todo.

Marta Peirat
Comunicadora, madre, educadora. Las palabras, pero también las imágenes. Los gestos y las miradas. La cima de una montaña y las suaves olas a la orilla del mar. Descubrir, aprender, caminar, sentir, vivir cada día como si fuera el último, ser coherente, dar las gracias, amar y pedir perdón.

Eva Sánchez
De ciencias, aunque con alma de letras. Amante de la naturaleza. Soy tremendamente curiosa y disfruto mucho aprendiendo. Creo que la diversidad es una riqueza y que todas las personas tienen algo que enseñarnos. Necesito entusiasmarme cada día con mi trabajo y con los proyectos en los que participo.

Begoña Rodríguez
Creo firmemente que las palabras pueden salvar, que somos lenguaje y que nuestra capacidad de escuchar sin juzgar nos convierte en signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes. Desde Soto a Atocha, donde trabajo actualmente en la Inspectoría Santiago el Mayor, descubro en la realidad cotidiana miles de motivos para la esperanza y me encanta tomar nota de ellos en mi cuaderno. Soy tremendamente sensible; ahí está mi fuerza y mi debilidad. Mi vocación se resume en tres palabras que le dan sentido a todo: madre, salesiana cooperadora y, desde niña, escritora.

Marian Serrano
Me dedico a la comunicación. Familia y amigos: mi círculo. Comenzando el camino, una vez más. Con ganas de volar con los pies en la tierra a 416,3 metros del nivel del mar. No creo en las casualidades, nunca estoy conforme… Aunque creo que escuchar es fundamental y, en ocasiones, dejarse llevar.

No es casualidad que hayamos elegido el mes de mayo para comenzar con esta aventura. El mes de María, justo al comienzo de la novena de “nuestra Auxiliadora”. Con ella comenzamos.

(salesianos.info)

De vivir convencido más que tratando de convencer…

Me llamo Agus, tengo 40 años, estoy casado, tengo dos hijos y me dedico al ámbito de la educación. Me han propuesto que escriba algo que le diría a mi yo de hace 10 años y esto es lo que me diría.

Agus, ¡No seas tan dramático y exagerado! Recuerda: hay escalas de grises. No todo es blanco o negro. Ni todo es terrible, ni todo es fantástico. No seas tremendista. Ya tienes que conocerte y sabes que a veces puedes caer en el catastrofismo. Ríete de las situaciones y de ti mismo. No dramatices por muy difíciles que veas las cosas y… ¡ríete!

Agus, veo que te está costando asumir el comportamiento de algunas personas… lo sé y lo puedo entender… pero a ti siempre se te ha llenado la boca diciendo que las personas son libres para tomar las decisiones que quieren… y eso incluye, querido amigo, cuando el comportamiento de los demás te hiere, te parece injusto, te provoca dolor a ti o a tu gente… pero lo siento… madurar es aceptar esa libertad en los demás. El reto es todo lo contrario. Aunque la gente tome decisiones que no entiendas recuerda que cada uno elige el camino que quiere y no eres tú quien tiene que juzgar o cuestionar esas decisiones, sino aceptar que son libres, de la misma manera que tú eres libre para decidir actuar desde lo que eres y no desde el comportamiento de los demás.

Agus, deja de intentar convencer a los demás y vive convencido. Estás intentando imponer cómo deben de ser las cosas, cuál tiene que ser el camino,… y por este camino fracasas y levantas muros insalvables. Mira que te dice siempre Finola: «Agus, bájate los humos ¿quién te crees?» Por otro lado si lo piensas un poco… siempre que has logrado influir, contagiar, ha sido cuando no la has buscado, cuándo has estado centrado en vivir convencido no en convencer. Además, no te olvides de lo más importante: no puedes avanzar si no eres capaz de amar en su totalidad, con sus luces y sombres, con sus fortalezas y debilidades, a todos los grupos humanos e instituciones en las que participas. Acepta que no existe la perfección ni las situaciones idóneas y recuerda que cuando vives convencido ¡contagias!

Agus, tienes 30 años, tienes que aterrizar en tus relaciones y tienes que entender que más allá de que haya gente que te haga la vida más fácil o difícil, que a pesar de que haya personas o situaciones que te cuestan, que te hagas daño… solo estarás bien contigo mismo cuando actúes desde lo que eres y no desde lo que los demás provocan en ti, porque lo que te mata por dentro es cuando vives según los comportamientos de los demás y no desde ti. Recuerda, lo importante es que seas fiel a ti mismo… de la misma manera que sale el sol para todo el mundo, sin condiciones, sin premisas… pues así tienes que vivir tú cada día, sin condiciones, sin peros…

Por último vuelve una o otra vez a tu interior, a tu esencia…¿Recuerdas cuándo ibas a cazar grillos? ¿Cómo conseguías localizarlos? Cuándo cantaban… pero solo cantaban cuándo fuera había silencio… pues, querido Agus, haz silencio y escucha lo que viene de dentro no lo que te hace vivir desde fuera.

Me despido de ti, Agus. Recuerda esa frase que tantas veces te escribía Mª Antonia: «tú puedes, tú vales tú lo vas a conseguir». ¡Adelante!

Agus Couto Picos (pastoralsj.org)

Compromiso y consenso por la educación

José Antonio Adell Castán (salesianos.info)
Hemos llegado a una situación en la que la educación debe reinventarse cada día. Se habla mucho de renovación, de adaptación a los nuevos tiempos, de la importancia de prepararnos para un mundo global, del currículo necesario para ser competente… y nos encontramos con una maraña de nuevos términos pedagógicos que nos superan. Queda una sensación, en ocasiones, de que las enseñanzas y aprendizajes del pasado ya no tienen valor, como si tuviéramos que empezar de cero continuamente y especialmente cuando hay nuevo gobierno y debe promulgarse una nueva ley educativa.

Debería existir un sustrato que no cambiase, unas bases que no pudieran desaparecer. El estudio y la investigación en la medicina, las ciencias o las humanidades han ido evolucionado a partir de unos principios. Los logros de la actualidad también se deben a muchos intelectuales y científicos de otras épocas. Es también por lo que cualquier educador debe tener presente lo que hicieron otros que le antecedieron. Todos recordamos los buenos docentes, aquellos que nos marcaron, que nos ayudaron, que nos enseñaron y a los que recordamos con gratitud.

Han sido muchos los docentes que han ejercido en aldeas o pueblos en condiciones difíciles o en barrios de grandes ciudades con escolares en situación de exclusión. Han entregado una buena parte de su vida para que sus alumnos se labrasen un futuro. Los saberes que les inculcaron les sirvieron para, al llegar a adultos, ser buenos profesionales y con unos valores éticos que pusieron en valor en sus familias y en su vida laboral y social. Si analizamos la historia de la educación encontramos muchos buenos pedagogos que establecieron unos principios que tienen algo de inmutables.

Es por ello que no podemos estar continuamente reinventado la educación. Busquemos las bases, lo necesario. Existen unos valores y principios inalterables a pesar del paso del tiempo: la solidaridad, la buena convivencia, el respeto al medio ambiente, etc. Y existen unas metodologías basadas en el afecto, pero también en un respeto a los padres, compañeros, profesado y centro.

La relación padres-profesorado, algunas veces poco colaborativa, debe ser de entendimiento y no de recelo. Unos y otros buscan el mismo objetivo: educar. Cuando se da esa colaboración el niño o el adolescente se siente seguro y va vislumbrando hacia dónde se encamina su futuro, cuál debe ser su proyecto de vida.

La educación semeja un pastel del que todos quieren tomar la mayor parte sin concesiones: administración, partidos políticos, asociaciones… y eso no es bueno pues no se busca el consenso. Y para lograrlo todos deberemos ceder en nuestras convicciones y no hacer prevalecer nuestros criterios, rechazando de plano los de los demás. Si en algo debemos llegar a un mínimo de consenso es en temas educativos. Los países europeos más avanzados nos han dado ejemplo. Aquí en España llevamos años sin que se haya conseguido una ley de educación que perdure en el tiempo.

Si el futuro de un país depende de la educación no se lo ponemos fácil a nuestros niños o nuestros adolescentes. Y si profundizamos en ello veremos que la pirámide de población se queda sin base por el descenso de la natalidad, lo que nos augura un difícil futuro. Muchos niños viven en el umbral de la pobreza, estamos viendo últimamente demasiado a menudo casos de maltrato infantil y nos damos cuenta que debería existir un mayor apoyo a la infancia.

Los objetivos, los contenidos curriculares, la metodología o la evaluación se consideran las bases de nuestro aprendizaje, pero nos olvidamos del enseñar a pensar, del estímulo de la creatividad, de la búsqueda de la autonomía, de las buenas relaciones en el ámbito escolar y social y de que la escuela sea inclusiva. Muchos problemas por resolver, pero con el consenso de los que intervienen en el mundo educativo se podrían aminorar y conseguir lo que ya persiguen muchos docentes: Que nuestros alumnos sean felices; disfruten con el aprendizaje; sean respetuosos con ellos mismos, con los demás y con el medio ambiente; aprendan a ser autónomos y con capacidad de decisión, y desarrollen todas sus capacidades y potencialidades. Y, además, que se tengan en cuenta sus opiniones.

La cruz no es un adorno

Si el titular es «los obispos alemanes contra la Cruz en los los espacios públicos» (como se ha podido leer hace días en algunos diarios), lo normal es que te escandalice. O por lo menos te escame. ¿Cómo puede estar un obispo contra la exposición en los lugares públicos de la cruz? ¿No se supone que tenemos que defender nuestro espacio público, que cada vez parece más reducido?

Todo parte de la decisión del presidente de Baviera de que la Cruz figure en la entrada de todos los espacios públicos de ese territorio alemán. Pero te invito a que vayas más allá del titular. A que si el tema te preocupa te lo tomes en serio y busques cuál es la raíz del problema y por qué los obispos alemanes están reticentes.

La decisión del presidente de Baviera se motiva en que «la cruz no es un símbolo religioso, sino el símbolo fundamental de la identidad cultural del carácter cristiano-occidental», según sus propias palabras. Y aquí está el problema para el episcopado alemán. En para ellos la Cruz no sólo nos recuerda nuestra identidad cultural occidental, sino que es un recordatorio esencial de quiénes somos, porque mirando a la Cruz, sabemos quiénes somos. Lo que temen los obispos alemanes, en definitiva, es la apropiación de algo tan sumamente importante para nosotros y su resignificación como símbolo cultural. En palabras de Benedicto XVI, «tomar la cruz significa comprometerse para vencer el pecado que obstaculiza el camino hacia Dios, aceptar diariamente la voluntad del Señor, aumentar la fe sobre todo ante los problemas, las dificultades y el sufrimiento». Ese compromiso es algo serio para nosotros. Mucho. De hecho, sustentamos nuestra vida y nuestros deseos sobre él. La Cruz no es un signo de que pertenecemos a una civilización, si no signo del compromiso por el que hemos optado.

Lo que nos advierten desde el episcopado alemán es que el presidente de Baviera no está asumiendo ese compromiso porque está buscando la reafirmación identitaria y cultural. Nos recuerdan que la Cruz es algo más serio que un adorno o una seña de identidad para los que somos cristianos. Es el símbolo de la entrega total, generosa y desinteresada al mundo. No es malo que nos lo recuerden alguna vez. Piénsalo así cuando te la colocas al cuello por las mañanas, cuando la vez en algún sitio público, cuando la tienes ante ti. Piensa cuánto de adorno es para ti y cuánto de símbolo de tus opciones profundas para esta vida.

Álvaro Zapazta, sj (pastoralsj.org)

Jóvenes y fe

Como ya sabéis los lectores del Boletín Salesiano, el santo Padre ha convocado para el mes de octubre de 2018 un Sínodo para hablar sobre “los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Este título deja ver que uno de los principales argumentos del próximo Sínodo será la fe.

La fe es un tesoro antiguo y siempre nuevo

En primer lugar me quiero fijar en algunas expresiones del mensaje final que los obispos al finalizar el Concilio Vaticano II dirigieron a los jóvenes. En su mensaje, empezaban afirmando: “La Iglesia os mira con confianza y amor”. Una Iglesia que mira a los jóvenes con confianza y amor es atractiva, bella, viva. Se atrevían a decir a los jóvenes que “la Iglesia es la verdadera juventud del mundo”. Esta expresión es una hermosa imagen para hablar de la Iglesia. Quizás muchos digan que lo que ven es una Iglesia envejecida. ¿Cómo explican, los obispos, esta imagen que proponen? La explicaban afirmando que Jesús, su fundador, es el gran viviente y eternamente joven. Está claro que el próximo Sínodo si sigue este espíritu puede ser una ayuda para rejuvenecer el rostro de la Iglesia. Por último, los obispos afirmaban que les movía el deseo de hacer llegar a los jóvenes su tesoro antiguo y siempre nuevo: la fe. La fe es un tesoro.

La fe en el corazón del Sínodo

Después de esta introducción, me acerco al documento que está sirviendo para la preparación del próximo Sínodo. Este texto está a la base de estas páginas que escribo para los lectores del Boletín Salesiano.

El documento al que hago referencia está estructurado en tres partes: los jóvenes en su contexto; la fe, el discernimiento, la vocación; la acción pastoral. Este es un esquema típico de la teología pastoral: escucha de la realidad; propuesta de unos criterios de interpretación; orientaciones pastorales estratégicas.

En el corazón del documento se habla de fe, discernimiento y vocación. El documento hace una fotografía de la pastoral juvenil del futuro. No olvidemos que la pastoral juvenil fija su mirada en el joven, en su radical identidad vocacional y en su proceso de crecimiento en la fe. En este camino adquieren una especial importancia el discernimiento y el acompañamiento.

La fe es don, luz, camino

La complejidad de la existencia obliga a centrarse en lo fundamental. El papa Francisconos pide buscar lo fundamental. “Cuando se asume un objetivo pastoral y un estilo misionero, que realmente llegue a todos sin excepciones ni exclusiones, el anuncio se concentra en lo esencial, que es lo más bello, lo más grande, lo más atractivo y al mismo tiempo lo más necesario. La propuesta se simplifica, sin perder por ello profundidad y verdad, y así se vuelve más contundente y radiante” (EG 35).

El documento del que hablo recupera algunas expresiones de la Encíclica Lumen Fidei (LF). Si recordáis, esta Encíclica fue escrita por el papa Francisco para la conclusión del Año de la fe utilizando algunos materiales que había dejado escritos el papa Benedicto XVI. La encíclica dice que “la fe no sólo mira a Jesús, sino que mira desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos: es una participación en su modo de ver” (LF 18). Esta expresión invita a poner en el centro de la existencia del creyente a Jesús. San Pablo les proponía a los cristianos de Filipos: “Tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús” (Flp. 2,5).

El documento preparatorio recoge esta cita de LF: “La fe que recibimos como don sobrenatural, se presenta como luz en el sendero, que orienta nuestro camino en el tiempo” (LF 4). La fe es don, es luz y es camino o proceso. Todos podríamos vernos reconocidos en estas expresiones.

El tercer aspecto que recojo es la relación de la fe con la verdad. Por ejemplo, muchos jóvenes ven dificultades en compaginar la ciencia y la fe. Para muchos la ciencia es consistente y la fe es algo viejo. “Recuperar la conexión de la fe con la verdad es hoy aun más necesario, precisamente por la crisis de verdad en que nos encontramos. En la cultura contemporánea se tiende a menudo a aceptar como verdad sólo la verdad tecnológica” (LF 25). Aquí tenemos un campo abierto muy interesante: poner en relación ciencia y fe.

Koldo Gutiérrez, sdb

El tiempo de exámenes

Ya están aquí, otra vez, los temidos exámenes. Esta época especial para todos los estudiantes se convierte en un tiempo que también puede verse desde su lado “creyente”.

1) TIEMPO DE FE: En tiempo de exámenes es muy frecuente que se despierte la religiosidad profunda. Ese momento en que recordamos que Dios es todopoderoso y que a lo mejor puede influir misteriosamente en la mente de los catedráticos para que pongan justo los temas que mejor me sé: “Dios mío, Dios mío, que apruebe”. El intento es legítimo, pero si al final no apruebas no te enfades con Dios. Hay otros candidatos mucho más idóneos para ser el blanco de tus iras: Los profesores (mira que preguntar eso); tus amigos (por obligarte a salir y eso); o incluso tú mismo (¿Quién lo hubiera dicho? Si lo tenía todo muy reciente. Tal vez tendría que haber dormido un poco más?)

2) TIEMPO DE CONVERSIÓN: Dicen que la Navidad es el tiempo de los buenos propósitos. Qué va. Para un estudiante el tiempo de los buenos propósitos es el período de exámenes: La próxima vez empezaré desde el principio; esto no me vuelve a pasar. Y el pronóstico más arriesgado: “El año que viene no falto a ninguna clase”. Reto. Cuando pienses en todas estas cosas, apúntatelo en el móvil y ponte una alarma para recordarlo al inicio del próximo curso. Y que se repita a diario. Si luego lo cumples, genial. Si no, al menos podrás reirte de tu ingenuidad.

3) TIEMPO DE IRA: Llegan los exámenes y entonces odias a todo el mundo. A tus hermanos, que hacen ruido solo para fastidiarte. A los vecinos, que ponen música a todo volumen. A tus padre, que te preguntan qué tal va a todo, sin asumir lo evidente: que todo va terriblemente mal y no tienes ganas de hablar. A tus amigos que han estudiado, por listillos. A los que no, por ser una mala influencia Tal vez habría otra forma de ver las cosas: tus hermanos tienen que seguir con su vida. Los vecinos ni siquiera saben que estás en exámenes. El interés de tus padres es preocupación genuina y no lleva un mudo reproche escondido. Y tus amigos lo son para las horas buenas y las malas. Y el mal humor no arregla nada. Si puedes, sonríe.

4) TIEMPO ESPECIAL: En tiempo de exámenes el mundo se paraliza. No hay espacio para todas las actividades complementarias que habitualmente tienen un hueco en tu agenda: ni correr, ni gimnasio, ni clase de música o idiomas, ni voluntariado, ni cafetín, ni mus, ni leer novelas, ni pachanguita de fútbol, ni compras… Y en cambio tu universo se puebla de nuevos compañeros de camino: café (muy cargado), toneladas de papeles y apuntes escritos en clave, más cigarrillos que de costumbre, ojeras, despertadores que adelantan el timbre hasta es as horas en que las calles ni siquiera parecen estar puestas. Ánimo. La vida normal volverá. José María Rodríguez Olaizola, sj (pastoralsj.org)

Novena de María Auxiliadora_mayo_2018

Conmemorando los 150 años de la consagración de la Basílica de María Auxiliadora de Turín:

La novena propuesta por el Rector Mayor para todo el mundo salesiano

O los textos propuestos por Bautista Araiz, sdb.

TEMAS DE LA NOVENA

DÍA 15. ¿LOCO O SANTO? UNA AVENTURA.

DÍA 16. UN PACTO CUMPLIDO.

DÍA 17. CONFIANZA A TODA PRUEBA.

DÍA 18. UNA VISITA DE IDA Y VUELTA.

DÍA 19. DE VALPARAÍSO A PEKÍN.

DÍA 20. EL GRAN CUADRO.

DÍA 21. INMACULADA Y AUXILIADORA.

DÍA 22. ESTA ES MI CASA.

DÍA 23. TIRAR LA CASA POR LA VENTANA.

Material en PDF y en formado DOC, para poder utilizarla.

Además disponible para leer “on line”

Madre Mazzarello y las Hijas de María Auxiliadora

Fundó, juntamente con Juan Bosco, el Instituto Religioso de las Hijas de María Auxiliadora. Maín, como se le llamaba familiarmente, nació el 9 de mayo de 1837 en un pueblecito de Italia llamado Mornese, y desde muy pequeña demostró ser una persona que amó la vida hasta el fondo. Se sintió amada por Dios y quiso proclamarlo a todo el pueblo. Estaba atenta a todo lo que ocurría en su propio entorno y se entregaba a ayudar a todos los que lo necesitaban.

Era alegre, sencilla, amable y fuerte a la vez, entusiasta y muy trabajadora. Además de ayudar a su madre en las tareas de casa y a cuidar de sus hermanos (era la mayor de 9), trabajaba con su padre en la viña ytenía tiempo para ayudar a otras familias del pueblo, ser catequista de su parroquia y hacer grupos festivos con las niñas y chicas de su pueblo.

¿De dónde brotaba ese dinamismo que contagiaba a muchos?, ¿De dónde esa ilusión por la vida, la belleza, la armonía…? ¿Cuál era el secreto de su alegría, de su generosidad…?. No cabe la menor duda: la amistad con Jesús, que ella cuidaba con tanto cariño. Madrugaba mucho (se levantaba a las cuatro de la mañana), dejaba preparado en casa todo lo que se necesitaba para el trabajo del día, y se dirigía a la Iglesia del pueblo (por caminos unas veces llenos de nieve o de barro y otras muy polvorientos y calurosos), para celebrar la Eucaristía. Cuando volvía, se iba a los viñedos para emprender las tareas agotadoras de la jornada campesina. Tanto desde la ventana de su casa (desde donde podía ver la torre de la iglesia) como desde el campo ella procuraba estar unida a Jesús y dialogar con él.

Se iba haciendo mayor e iba descubriendo que los regalos que el Señor le había hecho no se los podía guardar egoístamente para sí. Por eso, cuando tan sólo tenía 15 años y ante una epidemia de tifus en el pueblo (Mornes-Italia), se dedicó a cuidar a sus tíos enfermos. Éstos se curaron pero, ella se contagia y enferma de muerte. Cuando se recupera, queda tan débil que no puede volver al trabajo del campo. Maín vivió una auténtica noche del espíritu, no obstante, y aún en medio de esta oscuridad sabe que el Señor le dará su luz. Se fía de Dios y de María Auxiliadora. Es precisamente a partir de esta crisis cuando ella descubre que tiene que dedicar su vida a la educación de las niñas y jóvenes más necesitadas de su pueblo. A ellas quiere comunicarles el secreto de la felicidad: el amor que Dios tiene a cada ser humano. Pero, ¿cómo hacerlo si ya no tiene fuerzas?.

Cuando camina por el camino de Borgo Alto, María, todavía convaleciente de la enfermedad, tiene la visión de un colegio con numerosas niñas y jóvenes y oye una voz que le dice: “A ti te las confío”. Es María que le encomienda la misión. María se ve entregada a las niñas y jóvenes más pobres. Las reúne en un taller de costura y les enseña que cada puntada es un acto de amor a Dios, cada gesto, cada palabra…, así con su hermana y una amiga se fue a aprender, con el mejor sastre del pueblo, costura y sastrería, y en pocos meses llegan a ser unas excelentes modistas. Con sus compañeras pone un taller de costura para las niñas pobres.Es así como comienza, juntamente con otras jóvenes del pueblo, su misión salesiana.

La entrega de María y de sus amigas es constatada con gran admiración por el párroco de su pueblo, don Pestarino. Él ve que este grupo de jóvenes sencillas es capaz de transmitir con gozo, y generosidad el amor que Dios les tenía y que cada una expresaba el deseo de parecerse cada día más a Jesús. Por ello las reúne fundando una asociación juvenil que se llamó “María Inmaculada”. Él mismo las orienta, forma, confiesa y las defiende contra los que quieren destruir su obra de apostolado.

D. Pestarino es quien le comunica a D. Bosco la existencia de este grupo, contándole que ellas hacen con las niñas y jóvenes de Mornese lo mismo que él y sus salesianos realizan con los niños y jóvenes en Turín. Ninguno, ni Maín, ni don Bosco, sabe de la existencia del otro hasta el momento. Sin embargo, Dios ya estaba preparando el terreno para la construcción de nuestro Instituto de Hijas de María Auxiliadora.

El 5 de agosto de 1872, en Mornese, María Mazzarello y otras diez jóvenes hacen su profesión religiosa como Hijas de María Auxiliadora. El 14 de mayo de 1881, María Mazzarello muere en Niza (Monferrato). Entonces, el Instituto está presente en 4 naciones: Italia, Francia, Uruguay y Argentina y cuenta con casi 200 hermanas.

María Dominica Mazzarello

María Domenica Mazzarello: Maín

video canto

¿Son los medios creíbles?

Mateo González Alonso (salesianos.edu)

Las noticias
Con todo lo que hemos visto o leído últimamente sobre Trump, Puigdemont, las chapuceras tramas de corrupción políticas o cualquiera de esos memes que se pasan de teléfono en teléfono… parece que cualquier cosa, por muy ridícula que sea puede ser verdad. De hecho, hay gente que está dispuesta a creerse cualquier cosa que sintonice con su ideología si se trata de determinado rival político o ideológico. Con este caldo de cultivo, no es de extrañar que las ‘fake news’ —noticias falsas, algo que tiempo atrás sería una contradicción de manual— hayan encontrado el tiempo propicio para su máximo desarrollo.

Aunque esta triste realidad incluye un trasfondo más profundo que el hecho de que se desdibuja la línea entre realidad o ficción, entre hechos y opiniones, entre búsqueda honesta de la verdad y asimilación acrítica de cualquier tipo de palabrería. Quizá por ello, la posmodernidad se sintió satisfecha de borrar del imaginario colectivo todo lo que tuviese que ver con los grandes conceptos, como la “verdad” y con ella algunos conceptos conectados como “objetividad” o, incluso, “realidad”. Por ello hoy los medios de comunicación se convierten en “proyectos intelectuales” para transmitir ideas y abandonan la misión tradicional de contar a la gente lo que está pasando o los tertulianos al servicio de determinados fines políticos son capaces de decir una cosa y la contraria, sin más brújula moral que determinados argumentarlos creados por potentes o complacientes equipos de márquetin.

Por mucho que nos parezca una moda actual, sin embargo, parece que no es tan reciente. Quizá por eso escribía Walter Lippmann en su obra más conocida, ‘La opinión pública’ (1922), que “esperamos que el periódico nos dé la verdad aunque la verdad no sea rentable”.

La jornada

Quizá por esto se hace oportuno el tema elegido por el papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones de este 2018: “Fake news y periodismo de paz”. Analizando este fenómeno, el mensaje papal de la jornada señala que “la dificultad para desenmascarar y erradicar las ‘fake news’se debe asimismo al hecho de que las personas a menudo interactúan dentro de ambientes digitales homogéneos e impermeables a perspectivas y opiniones divergentes”.

Y como consecuencia directa, Francisco advierte que “el resultado de esta ‘lógica de la desinformación’es que, en lugar de realizar una sana comparación con otras fuentes de información, lo que podría poner en discusión positivamente los prejuicios y abrir un diálogo constructivo, se corre el riesgo de convertirse en actores involuntarios de la difusión de opiniones sectarias e infundadas. El drama de la desinformación es el desacreditar al otro, el presentarlo como enemigo, hasta llegar a la demonización que favorece los conflictos. Las noticias falsas revelan así la presencia de actitudes intolerantes e hipersensibles al mismo tiempo, con el único resultado de extender el peligro de la arrogancia y el odio. A esto conduce, en último análisis, la falsedad”.

Con razón, la mentira de la posverdad es el concepto de moda.

La oración
La constatación de este fenómeno se debe traducir en que los lectores sean cada vez más críticos y que cada cabecera salga todos los días a ganarse su credibilidad –incluso cuando se equivoca y asume sus errores–.

Leyendo el mensaje de este año nos encontramos otra cosa que podemos hacer: rezar. El papa Francisco se inspira una vez más en su Francisco de referencia, el santo de Asís, y ofrece a lectores y usuarios de los medios una curiosa adaptación de una oración con el franciscana objetivo de “dirigirnos a la Verdad en persona de la siguiente manera”:

Señor, haznos instrumentos de tu paz.
Haznos reconocer el mal que se insinúa en una comunicación que no crea comunión.
Haznos capaces de quitar el veneno de nuestros juicios.
Ayúdanos a hablar de los otros como de hermanos y hermanas.
Tú eres fiel y digno de confianza; haz que nuestras palabras sean semillas de bien para el mundo:
donde hay ruido, haz que practiquemos la escucha;
donde hay confusión, haz que inspiremos armonía;
donde hay ambigüedad, haz que llevemos claridad;
donde hay exclusión, haz que llevemos el compartir;
donde hay sensacionalismo, haz que usemos la sobriedad;
donde hay superficialidad, haz que planteemos interrogantes verdaderos;
donde hay prejuicio, haz que suscitemos confianza;
donde hay agresividad, haz que llevemos respeto;
donde hay falsedad, haz que llevemos verdad.
Amén.

Sin duda, interesantes intenciones para esta semana.

TESTIMONIO FAMILIAR

Puntos cardinales

Hoy me lo vas a permitir. Rompo las fronteras entre tu mundo y el mío. Atravieso límites para que seas feliz. ¿Me dejas acompañarte a dibujar el mapa de tu mundo?

Lo primero que has de explorar es un norte. El norte te habla de Dios. Porque hablar de Dios es hablar de ti, de vocación, de lo que te hace tú, de tu lugar en el mundo, de todo a lo que estás llamado. Recorrer el norte es orientarte a la misión, al voluntariado, al servicio a los otros. Por eso: date, sirve… Ama. Sin medida. Busca el rostro de Cristo en las caras de la gente, de los pobres, de los más desfavorecidos. Sólo así tu brújula podrá reorientarse y apuntar en la dirección correcta.

Después, has de dirigir los pasos hacia el sur. Un sur confortable, cercano, acogedor. El sur del abrazo, el sur de la complicidad, el sur del roce y las reconciliaciones. Un sur que trazamos por el camino del acompañamiento, de la confianza que surge de las relaciones personales vividas con autenticidad, que es como se trazan las cosas de verdad. Por eso allí, en el sur, guarda a tus referentes, a la comunidad: la fe que no puede ser sentida en solitario, sino que ha de ser vivida, compartida y celebrada con otros, con esa capacidad que tiene lo comunitario de hacernos sincronizar sonrisas y emociones. Disfruta del sur, déjate iluminar por su luz, apuesta por tu comunidad y hazte fuerte en ella.

A un lado, como todo lo que brota de lo profundo, has de mantener siempre tu este. El este es el lugar donde siguen naciendo todas las cosas. La luz, todo lo que vino, lo que viene y lo que vendrá. Tus proyectos, tus metas, tus sueños. Nace de nuevo cada día, saborea el deseo de Dios en experiencias activas y concretas. No te conformes nunca, pues la vida nace cargada de esperanza aunque a veces se dirija hacia el poniente de nuestra inseguridad, aunque sientas que detrás de toda luz siempre viene, bien pegadita, su sombra.

Y es que por último, aunque no te guste admitirlo, también has de recorrer un oeste. El salvaje oeste, sí. El que oculta lo desconocido, lo inesperado. Un lugar silencioso, solitario y con espacios, aunque no por ello un lugar que no debas habitar. Un sitio que te va a hablar de libertad, de tiempo, de instantes que siempre se necesitan para uno mismo. Un oeste lleno de extrañezas, de cuestiones a veces sin respuesta. El oeste tiene mucho que decirte: escúchalo. Fórmate, prepárate, haz(te) preguntas, exige(te) respuestas.

Como ves, en este Reino somos ciudadanos el uno del otro. Por eso, te pido que jamás me extradites, que me des asilo político y que me dejes adoptar esta nacionalidad. La tuya, la mía, la nuestra. Porque cuando hablamos en salesiano, tú, querido joven, eres mi lugar en el mundo.

Marián Chávez Ramos

Más información en: http://www.boletin-salesiano.com