Noticias 2017-2018

Alegraos y regocijaos

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA GAUDETE ET EXSULTATE
DEL SANTO PADRE FRANCISCO

SOBRE EL LLAMADO A LA SANTIDAD EN EL MUNDO ACTUAL

1. «Alegraos y regocijaos» (Mt 5,12), dice Jesús a los que son perseguidos o humillados por su causa. El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada. En realidad, desde las primeras páginas de la Biblia está presente, de diversas maneras, el llamado a la santidad. Así se lo proponía el Señor a Abraham: «Camina en mi presencia y sé perfecto» (Gn 17,1).

2. No es de esperar aquí un tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación. Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió «para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor» (Ef 1,4).

Gaudete et exultate_es

«Si Cuidas el Planeta, Combates la Pobreza»

La campaña «Si Cuidas el Planeta, Combates la Pobreza» llama a escuchar el clamor de los pobres y de la tierra

Este mandato, que compendia los diez principios del Decálogo Verde desarrollados durante dos años, quiere ser «una pedagogía que sirva para atender al sufrimiento de la tierra y al de los excluidos»

La celebración del Día de la Tierra, el 22 de abril, marca un fin de ciclo en el intenso recorrido que en los últimos dos años ha venido impulsando la Campaña SI CUIDAS EL PLANETA, COMBATES LA POBREZA en torno a los diez puntos de su propuesta de Decálogo Verde.

Para ello, en este momento culminante del proceso de sensibilización en torno al cuidado de la Creación y a la encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco, las entidades que impulsan la Campaña –Cáritas, CEDIS, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES (Red de Entidades para el Desarrollo Solidario)— lanzan una invitación a “escuchar el clamor de los pobres y de la tierra”.

Este mandato, que compendia los diez principios del Decálogo Verde, lejos de querer aligerar el exigente y detallado contenido de cada uno de los diez principios, quiere ofrecer un camino y una pedagogía que, en palabras de sus promotores, “nos lleve a alcanzar el núcleo del Decálogo, para atender al sufrimiento de la tierra y de los excluidos”.

Con el recorrido por los diez principios, la Campaña ha intentado dar respuesta a ese clamor de la tierra y de los pobres que está ya presente desde el primer mandato del Decálogo, que nos pide “Apoyar la causa de los pobres” como hito de inicio en el camino a realizar.

Se trata de un itinerario que, desde junio de 2016, ha ofrecido una constante reflexión e interrogación sobre nuestro modo de vida y nuestras prioridades, sobre nuestros hábitos de consumo, para valorar si van por encima de nuestras necesidades, gastando más bienes de los necesarios a expensas de las personas que carecen de lo indispensable, y si nuestro estilo de vida está contribuyendo a la crisis global que se manifiesta ya insostenible, tanto en términos económicos como medioambientales.

Esta llamada final a “escuchar el clamor de los pobres y de la tierra” es una invitación a compartir el itinerario propuesto en el Decálogo y a expresar nuestro compromiso con los empobrecidos. Es un objetivo en el que, según señala Laudato Si’, “son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior”.

¿QUÉ PUEDES HACER (O DEJAR DE HACER)?

Además de recordar los diversos testimonios recogidos a lo largo de estos dos años en el apartado “Voces que claman” de los materiales que se han publicado –como los obispos brasileños Hélder Cámara y Pedro Casaldáliga; los líderes indígenas Leonardo Tello, Carmen Nango, Armindo Goes, César Tánguila, Hilda Saavedra y Yanua Atamain; o las teólogas Mercedes Loring, Dolores Aleixandre y Chiara Lubich, entre otros— la Campaña ha planteado también numerosas propuestas concretas de actuación que podrían significar un cambio de actitudes personales y, a la larga, sociales que contribuirán a la construcción de una sociedad más justa.

Bajo el encabezado “¿Qué puedes hacer (o dejar de hacer)?”, las entidades promotoras han instado a leer la encíclica Laudato Si’, a reflexionar sobre la maravillosa diversidad de nuestro mundo, a acercarse a la naturaleza, que muchas veces está más al alcance de nuestras manos de lo que creemos; y a contemplar la increíble belleza de lo creado.

La invitación se ha dirigido también a reflexionar sobre las causas y consecuencias de la degradación ambiental y de la pobreza, y a informarnos para tomar conciencia de la magnitud del problema al que se enfrenta la humanidad.

CUESTIONAR NUESTRAS ACTITUDES

La campaña ha incidido también en la urgencia de plantearnos nuestra forma de vida, sobre si necesitamos tantas cosas materiales, si realmente necesitamos vivir consumiendo tanta energía, tantos recursos o tanta agua. Además, ¿es nuestro apego a la tecnología algo fundamental en nuestras vidas? Sin despreciar su utilidad ¿podríamos vivir de una manera un poco más independiente de ésta?

La alternativa es un modo de vida más sobrio, libre de las ataduras del consumismo. La sobriedad, la simplicidad, es una forma de vida, un camino, y como la utopía, alguna vez debemos empezar a recorrerlo. Por eso, el regreso a un estilo de vida más sencillo es una solución: para nosotros, para los demás y para nuestro planeta.

Al plantearnos una forma de vida más consciente y austera, hay opciones como:

– Consumir menos, de manera más justa y ajustada. Pero también hacerlo siendo conscientes de la fuerza que tenemos como consumidores.

– Dar un paso hacia las alternativas que ofrece la Economía Social y Solidaria en nuestros actos cotidianos de consumo.

– Consumir alimentos procedentes de la agricultura y la ganadería ecológica de nuestro entorno que preserven las variedades locales enriqueciendo nuestra diversidad.

– Acudir a los Mercados Sociales en los que encontramos producción cooperativa, finanzas éticas y comercio justo. Y saltarse la lógica de los Mercados Internacionales y consumir productos de Comercio Justo

Una vez culminado el ciclo bianual de sensibilización, las entidades promotoras de la Campaña van a definir en los próximos meses nuevos objetivos y estrategias de trabajo en el marco del trabajo en red como instituciones de Iglesia, para seguir avanzando en la toma de conciencia personal y los itinerarios de transformación social basados en el cuidado de la Creación.

Madrid, 19 de abril de 2018. (revistaecclesia.com)

No somos niños

Hace ya un tiempo que he comenzado a participar como “oyente” de las reuniones de personas en rehabilitación de drogas o NA (Narcóticos anónimos). Cierto día, estando en uno de estos encuentros, me sorprendió mucho ver a una muchacha joven, de unos quince años, que al parecer acompañaba a su padre; el cual, justo ese día, ¡se encontraba celebrando un año sin consumir drogas!

Llegaba el momento de compartir testimonios de los allí presentes, en gratitud por la vida de este compañero. Un silencio nos abrazaba entre miradas cómplices… Cuando de pronto, la joven rompe el silencio con fuerza y gracia: “Papá: ¡Fui testigo de cómo a tus 40 años, lograste despertar; y, acrecentaste mis sueños!”

Espontáneamente brotaron lágrimas de emoción, y el silencio volvía a abrazarnos con aún más fuerza. Las palabras fueron un eco que interpelaban a todos: “lograste despertar; y acrecentaste mis sueños”.
¿Qué hace despertar a un hombre en esta condición? ¿Qué mueve una decisión tan radical? ¿Cómo se suscitan en nuestras vidas esos saltos tan vitales?

Este padre en algún momento de su historia tuvo que haberse experimentado “desarmado”. Bajó sus brazos y se dejó envolver por un amor que no venía de Él mismo. Dejó de pensar en su bienestar y se abrió a la vida que lo rodeaba. En algún momento los sueños de su hija, lo sacudieron. Lo liberaron de sus esquemas, y, desecho de estos, pudo despertar; recibir su abrazo que era el deseo de verlo en libertad.

Generalmente nuestras eternas adolescencias (como las de este hombre), se deben a nuestra falta de “debilidad”. De reconocer que lo que sueño y vivo, no es un proyecto que me va a satisfacer a mí toda la vida. Es dejarse abrazar por personas, situaciones, conflictos que nos interpelan día a día… Y en ese abrazo, abrazarlas. Jesús, sintió el abrazo de su pueblo; en la vida de su madre, leprosos, pecadores, publicanos, viudas, prostitutas… Por ello fue capaz de hacerse uno con su gente para acrecentar sus sueños. Tal como lo que ocasionó la decisión de este padre con su hija.

No somos niños eternamente. Somos hombres y mujeres invitados a abrirnos a un amor maduro, que por medio de nuestras acciones y decisiones, busca amar con radicalidad a una humanidad que espera nuestro abrazo.

Nunca es tarde para bajar los brazos y dejarse abrazar por la vida. Sea a los 20, 28, 40, 50 años… Es un desafío enorme. ¿Qué personas en la vida quieren hacerme sentir su abrazo? ¿A través de qué situaciones me experimento amado? ¿A qué me invitan estas personas y momentos?

Max Echeverría Burgos, SJ (pastoralsj.org)

Cuando la ciencia deja de ser ficción

 

¿Te imaginas las risas que se echarían algunos allá por la Edad Media -elige tú qué siglo de toda ella- si alguien les dijera que el ser humano podría llegar a la luna? ¿O simplemente volar? ¿Te imaginas el pavor que en el siglo XVI despertaría la idea de música saliendo sola de un aparato? O sin necesidad de ir tan atrás, cuántas cosas que hoy tenemos perfectamente asimiladas, hace un siglo serían especulaciones y motivo de incredulidad: las telecomunicaciones, la velocidad, el microondas, Internet, o los avances de la medicina.

Todo esto viene al hilo de un proyecto presentado recientemente en el MIT, un dispositivo llamado ALTER EGO que lee los pensamientos y responde. Aún parece aparatoso, y sus posibilidades, siendo grandes, parecen fácilmente controlables por el usuario. Abre la puerta a un mundo en el que el ser humano podría estar íntimamente conectado a Internet, consultando y recibiendo información o dando instrucciones y manejando la tecnología sin apenas mover el rostro.

Y, como todo, la cara y la cruz, las posibilidades y los peligros, las esperanzas y los miedos, pueden ir un poco de la mano. Porque al mismo tiempo que uno imagina un montón de usos bastante útiles para estas tecnologías, también se puede pensar en futuros más sombríos o con un tono más apocalíptico. Porque si esta tecnología se desarrolla más y se puede llegar a utilizar para espiar a las personas, ¿podría llegar un momento en el que ni nuestros pensamientos fueran privados? O, aunque no sea eso, de nuevo, ¿puede ocurrir -como de hecho ya ocurre- que los avances científicos y tecnológicos queden siempre -al menos de entrada- solo al alcance de los más privilegiados, que son quienes pueden pagar por ello? ¿No seguimos, así, ensanchando las brechas de la desigualdad al proporcionar cada vez más recursos y herramientas a unos pocos? ¿Es inevitable? ¿Será siempre este el camino, que las cosas empiecen como privilegio para los que pueden pagárselas, antes de convertirse en recursos más generalizables? ¿Es este, tal vez, el peaje que hay que pagar para que la investigación en tantos campos avance?

Y, cómo no, brotan las preguntas sobre los límites de la ciencia. No sobre los límites que se pueden alcanzar, sino sobre si hay límites en lo que se debe perseguir. ¿Hay alguna guía moral y ética para las decisiones y el horizonte científico? Ciertamente, vivimos en un mundo que se está transformando a pasos agigantados. Es fascinante imaginar posibilidades, descubrir avances y darnos cuenta de que, cuando menos te lo esperas, la ciencia-ficción pierde el apellido.

José María Rodríguez Olaizola (pastoralsj.org)

¿Cómo me defino a mí mismo?

 

Si hoy te detuvieran por la calle y te preguntaran ¿quién eres tú? ¿Cómo te defines como persona? O ¿Qué te apasiona de la vida? ¿Qué responderías? Tal vez te sorprenda tu silencio.

Preguntas sencillas como éstas no son fáciles de responder. ¿Por qué? Aunque cueste creer muchas personas se definen a sí mismas por sus errores o aciertos, por sus logros y fracasos, o lo que es peor, por lo que tienen o pierden. ¡Es un error enorme definirse por lo que tenemos!

Creo profundamente que la vida es un don y una tarea que desarrollar. Cada uno, más allá de sus errores y aciertos en la vida, puede y debe elegir cómo quiere vivir. No llegamos al mundo con una vida programada como si fuéramos un sistema cerrado. El don de la vida que hemos recibido, debemos desarrollarla.

Te propongo que leas los 15 puntos que consideramos una vez con una amiga, creo que pueden ayudar.

  1. Mantén una vida sencilla, lo que significa dejar de lado la ‘bendita costumbre’ de hablar mal de los demás.
  2. Descubre la belleza de la naturaleza que te rodea, déjate sorprender por la alegría.
  3. Aprecia los atardeceres, y al caer la noche da gracias por lo vivido en el día.
  4. Abraza a tus amigos, nadie es lo suficientemente autosuficiente como para no necesitar de un abrazo.
  5. Come moderadamente, disfruta de los sabores, los olores, las texturas.
  6. Pasea de la mano de tu pareja, déjate enamorar una y otra vez.
  7. Juega con tus mascotas, no hay nada más gratuito que dedicarles un tiempo.
  8. Reza por aquellos que te ofenden, no te quedes con enojos en tu interior porque se convertirán en resentimientos.
  9. Ordena tus ideas antes de hablar y actuar, no te dejes guiar por los impulsos.
  10. Recuerda que lo único que tienes es este presente, es ‘hoy’ el día que tienes para vivir agradecidamente.
  11. Reconoce tus errores, la persona fuerte y sabia es la que sabe pedir perdón.
  12. Aléjate de la gente pesimista, no dejes que te roben la esperanza y la fe.
  13. Ayuda a quien lo necesita, pero no lo publiques a los cuatro vientos.
  14. Escucha música, baila, canta, déjate invadir por la melodía de una bella canción.
  15. Practica el silencio interior, dedica un tiempo para meditar y estar a solas con Jesús.

La decisión de cómo quieres vivir, es tuya.

Pedro Ezequiel (pastoralsj.org)

Los ojos son las ventanas del alma

 

Me cautivan los ojos que irradian sencillez, transparencia y sorpresa. Estoy convencido de que la mirada de una persona dice mucho de quién es ella. Da pena ver miradas tan tristes, tan vacías, tan superficiales e incluso, perdidas. Por eso cautivan los ojos de las personas que transmiten frescura y libertad. Hay jóvenes, sobre todo, que tienen una luz especial en sus ojos, aunque también hay otros que gritan la soledad que sienten. Tus ojos, ¿ven, miran o aprecian?

Existen tres momentos o tiempos distintos en el acto de percibir una realidad. Al ver observamos una realidad y distinguimos colores, formas, tamaños, etc., Es un acto pasivo por el cual dejamos que la realidad aparezca delante de nosotros.

Al mirar, ponemos ‘intencionalidad’ en el acto de ver. Cuando miramos la luz de la razón se pone en marcha. Sin embargo, apreciar, es algo completamente distinto. Al apreciar, no solo la realidad se hace presente ante mí, o con la ayuda de la razón conocemos y examinamos la realidad, sino que además se une el mundo afectivo. En el ejercicio de apreciar está nuestro mundo interior percibiendo una realidad concreta.

Apreciar es, de alguna manera, mirar con las entrañas, con el corazón, con los sentimientos más profundos de nuestro interior. Por eso que en el acto de apreciar ser revela el mundo interior que nos habita. Si hay amor en tu interior, amorosa será tu mirada, si hay compasión, compasiva será tu mirada, y si hay perdón, misericordiosa será tu mirada.

Si miramos la realidad, desde la fría razón, tal vez no exista un solo hombre sobre la tierra que pueda ser declarado inocente. Pero si apreciamos a los demás, desde lo profundo de nuestro ser, desde los sentimientos de amor, compasión y perdón, nuestros ojos se encontrarán con la belleza que está detrás de la ‘corteza de apatía’ que cubre el corazón del ser humano.

Pedro Ezequiel (pastoralsj.org)

Don Bosco al rescate

Los misioneros salesianos llevan más de 30 años en Sierra Leona. En este tiempo, Don Bosco se ha convertido en un pararrayos para los menores con problemas (niños soldado, de la calle, niñas abusadas, pequeños que quedaron huérfanos durante la epidemia de ébola, adolescentes en la prisión de adultos…) y, desde septiembre de 2016, también para las menores en situación de prostitución.

Al finalizar la epidemia de ébola, los Salesianos comprobaron que había muchas menores ejerciendo la prostitución. El misionero Jorge Crisafulli se acercó una noche a un grupo de ellas mientras buscaban a menores que viven en la calle y les preguntó si no les preocupaba su salud y si no tenían sueños por cumplir en el futuro.

Esas dos preguntas fueron suficientes para invitarlas a ir al día siguiente a Don Bosco Fambul para comer un plato caliente de arroz, poderse lavar, tener ropa limpia, descansar y someterse a una revisión médica. De las siete menores que formaban aquel grupo, seis se presentaron en la obra salesiana. Cuando Jorge le dio a cada una un muñeco de peluche para que la primera visita en sus vidas al médico fuera menos traumática y comprobó que lo trababan como si fuera un bebé, se dio cuenta de que estaba ante niñas sin infancia y que tenía que hacer todo lo posible para salvarlas de esa situación.

“Son niñas: piensan como niñas, sienten como niñas, obran como niñas, aunque estén haciendo el trabajo de una prostituta adulta y estén sometidas a cualquier tipo de abuso. Es inhumano”, asegura Jorge Crisafulli.

Así nació el programa ‘Girls Os +’ (Os significa refugio en lengua Krio) para menores de 9 a 17 años en situación de prostitución. Hubo que buscar una casa en la que pudieran quedarse, formar equipos de trabajadores sociales para lograr el objetivo último de reintegrarlas con sus familiares, terapias con psicólogos, tratamientos médicos, educadores para que pudieran volver a la escuela, profesores para enseñarles un oficio…

La mayoría tiene partes de una historia común de pobreza, falta de escolaridad y dolor por la enfermedad o la muerte de un familiar: “Mi familia era pobre y no había para comer, así que me fui de casa y empecé a mendigar en la calle por la mañana y a prostituirme por la noche para poder comer”, asegura Isathu, de 15 años. “Mi abuela era prostituta y mi madre también, así que yo no he conocido otra forma de vida”, comenta con naturalidad Maria Tzu, de 13. “Mi madre, cuando murió mi padre por el ébola, me envió a la ciudad para estudiar con una hermana suya, pero me hacía trabajar, me pegaba y mi tío intentó abusar de mí, así que me escapé y acabé haciendo cosas que no quería”, recuerda Ivonne, de 12 años.

Se prostituyen para comer por el equivalente a unos céntimos de euro hasta conseguir alrededor de 3 euros con los que sobrevivir un día más. Ésa es su triste esperanza con gravísimas secuelas psicológicas. “Por eso, las ayudamos a soñar, a recuperar su dignidad. No nos importa su pasado, pero sí que construyan su futuro desde el presente y sean las protagonistas de sus vidas”, asegura Crisafulli.

En estos pocos meses, más de 110 chicas menores de edad han empezado una nueva vida gracias al carisma de Don Bosco y a la pedagogía educativa salesiana. “Siempre les repito que son obras maestras de Dios, una obra de arte, y están agradecidas porque saben que Don Bosco les ha cambiado la vida”, finaliza el director de Don Bosco Fambul.

Estreno del documental ‘Love’

Misiones Salesianas presenta este mes, en España y en Europa, su último documental, ‘Love’, dirigido por Raúl de la Fuente y que refleja cómo es la vida en situación de prostitución de las menores en Sierra Leona y cómo los Salesianos las ayudan a descubrir sus sueños. A través del cariño y la protección, las menores se convencen, poco a poco, de dejar las calles y regresar con sus familias, volver a la escuela o aprender un oficio y, sobre todo, de empezar a ser las protagonistas de sus vidas.

El documental se estrenará el 4 de abril en el Palacio de la Prensa de Madrid a las 19:30 horas y durante todo el mes, el misionero salesiano Jorge Crisafulli también lo presentará en Vitoria (día 6), Ginebra (9), Bruselas (10 y 11), Roma (12), Viena (13), Badajoz (16), Salamanca (17), Zaragoza (18), Valencia (19), Barcelona (20), Vigo (23), A Coruña (24), Sevilla (25), Santander (26), Pamplona (27) y Bonn (2 de mayo).

Alberto López Herrero (boletin-salesiano.com)

Érase una vez…

Érase una vez… el proceso de admisión de alumnos: un cuento para no dormir

Jesús Muñoz de Priego (salesianos.edu)

Cuando mis hijos eran pequeños, solía contarles cuentos que me inventaba sobre la marcha. Creando personajes, engarzando historias, enrevesando tramas… Era una eficiente manera de comprobar que, aunque los años pasaban, seguía manteniendo intacta mi imaginación. Ahora lo echo de menos. Quizá por eso, o quizá porque los cuentos nos permiten decir algunas cosas inapropiadas que igual, si no, no diríamos, me atrevo a proponeros uno.

Érase una vez, hace muchísimo tiempo y en un lugar muy lejano, un Reino donde sus gobernantes querían perpetuarse en el poder (¿y cómo se les podría reprochar?, ¿qué gobernante en todo el orbe no quiere eso?) e implantar sus ideas, fueran o no las mejores, simplemente porque eran las suyas… pero como quiera que vivían en un Reino en el que la gente podía decidir y expresarse libremente, decidieron que lo mejor sería que los pregoneros, los cuentacuentos, los narradores de historias y los cronistas que recorrían el territorio, fueran de su misma tendencia, y así las noticias les llegaban a los aldeanos previamente matizadas por esa visión. Se implantó un cierto principio de “no hace falta que usted reflexione y piense, que ya lo hacemos nosotros por usted”.

No entendiendo suficiente eso, uno de los gobernantes propuso que valoraran lo bueno que sería que las escuelas del Reino respondieran a sus mismos valores, a sus ideas, a su cosmovisión. Los otros gobernantes aplaudieron enfervorizados la medida; tener a todos los niños del Reino desde muy pequeños escuchando sus consignas sin duda sería espléndido. Uno de ellos, quizá el más ingenuo, propuso que los gobernantes crearan algunas escuelas propias donde se expusieran esas ideas y que los padres que quisieran pudieran elegirlas, como hacían con otras escuelas que habían construido grupos de aldeanos, que ofrecían sus propios idearios. Pero los demás gobernantes abuchearon esa propuesta: no querían tener alguna escuela, ¿de qué serviría eso?… ¡Querían tenerlas todas! El gobernante que había sido criticado puso cara de espanto: “¿Cómo podría ser eso?, ¿Qué pasaría con las otras escuelas?” Pero los demás gobernantes dijeron que inicialmente dejarían que las otras subsistieran, pero poco a poco las irían desprestigiando y alegarían que la escuela de los gobernantes era en realidad la escuela del pueblo, darían más dinero a sus escuelas que a las otras y más recursos, y los padres acabarían entendiendo que esa escuela era mejor. E incluso dirían que la única manera de garantizar que todos los hijos de los aldeanos fueran a la escuela era precisamente que los gobernantes las crearan. De esta forma conseguirían que en un futuro fuera la única. El gobernante que discrepaba volvió a insistir: “¿Pero los aldeanos dirán que para garantizar que todos vayan a la escuela no es necesario que seamos nosotros quienes las creemos, bastará con que financiemos la escuela que elijan los padres, creadas por los propios aldeanos, para que sea gratuita para cualquiera de ellos?” Pero los demás le contestaron: “No, porque diremos a todos que nuestra escuela es la escuela del pueblo, de todo el pueblo, frente a la otra, que es de algunos aldeanos con intereses propios, espurios y egoístas”. Y continuaron: “… y que con el dinero del pueblo solo se debe financiar la escuela del pueblo”. El gobernador cuestionado no se callaba: “¡Pero nosotros no somos el pueblo! ¡Los aldeanos son el pueblo! ¡Y el dinero no es nuestro, sino de los aldeanos, también de los que han creado esas escuelas y de los que las eligen!”. El resto de gobernantes, ya molestos y aburridos, lo mandaron callar: “¡Nosotros representamos al pueblo, es más que suficiente!”, dijeron. Cuando el gobernante díscolo volvió a insistir: “¡Pero no somos el pueblo, ni debemos sustituirlo!”, fue expulsado del Palacio de los gobernantes.

Implantaron su modelo. Pero algo debió salir mal. A pesar de que crearon escuelas propias de los gobernantes al lado de las que ya existían creadas por otros aldeanos o por grupos de ellos, incluso alguna de ellas innecesarias y con la única finalidad de “robarles” sus alumnos, que las dotaron de más bienes, más recursos, más maestros y que hicieron campañas, por parte de los cronistas oficiales, a su favor, muchos padres seguían eligiendo esas otras escuelas. De hecho, algunas de las escuelas creadas por los gobernantes estaban vacías y eso provocó su indignación y su cólera. Así que como no habían podido convencer a los padres de que abandonaran esas otras escuelas y sus idearios, en beneficio de la escuela de los gobernantes y los suyos, decidieron cerrarlas, quitándoles la financiación.

De este modo, para justificarse, dijeron que esas escuelas no cubrían necesidades de escolarización, porque las escuelas de los gobernantes, que se habían creado después, tenían plazas suficientes para atender a todos los niños, y dijeron que el Reino no tenía dinero para mantener todas las escuelas y que preferían mantener solo las propias de los gobernantes (aunque fueran más nuevas o las eligieran menos padres), e incluso llegaron a decir que como los aldeanos ahora tenían menos hijos, ya no hacían falta tantas escuelas y que por ello era mejor quitar esas otras, que no eran las suyas. Los gobernantes decían que lo hacían por los aldeanos, aunque era evidente que no respetaban las opciones de los mismos.

Las escuelas que habían nacido de los aldeanos y de grupos de ellos fueron al Juez y después a los Jueces Supremos. No estaban en contra de la escuela de los gobernantes, pero se quejaban porque decían que, si ellos no ofrecían esos distintos idearios y cosmovisiones, los padres no podrían elegir la educación de sus hijos y se impondría un único ideario. Y esto, a pesar de que los gobernantes dijeron que ellos no tenían ningún ideario, que eso eran los otros, que ellos eran puros y neutros y ajenos a cualquier interés e ideología, que eran los representantes del pueblo y que solo querían su bien. Los jueces les dieron la razón mayoritariamente a las escuelas de los aldeanos frente a los gobernantes y decidieron mantenerlas, pero con la condición de que los aldeanos las siguieran escogiendo.

Indignados ante tal varapalo, los gobernantes movieron todos los hilos: insistieron en seguir cerrando aulas de estas escuelas al negarles la financiación, obligándoles a acudir una y otra vez a los jueces, se inventaron nuevos argumentos para probar suerte, modificaron las normas para que favorecieran sus intereses, y utilizaron, en fin, todos los recursos a su alcance, y eso que, siendo los gobernantes, eran muchos. Pero los jueces siguieron diciendo que mientras los padres demandaran esos centros se debería seguir con su financiación pública.

Ante tamaña desautorización, los gobernantes idearon un nuevo plan, y así obligaron a algunas de esas escuelas a que cuando llegara el momento en que los padres debían elegir centro, en el proceso de admisión de alumnos, no podrían poner en los tablones de sus puertas todas las plazas que tenían, sino muchas menos. Con ello pretendían que, obviamente, menos padres solicitaran esas escuelas, ante el miedo a quedarse fuera, y así poder alegar después que la demanda era menor, permitiendo así ir reduciéndolas.

Pero tampoco esa estrategia dio buen resultado porque las escuelas reaccionaron con celeridad y descubrieron ante los jueces las aviesas intenciones de los gobernantes.

Desde entonces, año tras año, las escuelas de los aldeanos que ofrecen una educación diferente y singular, con unos valores y una cosmovisión propios, distinta a la escuela de los gobernantes, se afanan en conseguir que en el proceso de admisión de alumnos tengan solicitudes suficientes, sabiendo que cada año acechan los gobernantes, esperando a que baje la demanda para imponer como única escuela la suya. Es muy importante que los aldeanos sepan esto y conozcan que sus escuelas permiten un mayor respeto a la pluralidad social y la libertad de enseñanza, y que estas libertades no deberían perderse nunca, porque a los padres de los aldeanos les costó mucho conseguirlas y hasta hubo guerras, enfrentamientos y derramamiento de sangre, pero eso debe ser objeto de otro cuento.

Menos mal que esto es solo un cuento, y cualquier parecido con la realidad es ajeno a la intención de su autor, y que se produjo hace muchísimo tiempo y en un lugar muy lejano… aunque, quién sabe, el tiempo y el espacio son conceptos tan relativos…

 

“Boscolimpiadas”

Comunidades de aprendizaje en torno al deporte: “Boscolimpiadas”
Por: Isabel Pérez (salesianos.es)

Durante todo el mes de marzo, las etapas educativas de Infantil y Primaria del Colegio Salesianos Los Boscos de Logroño han estado inmersas en un proyecto realizado con el objetivo de unificar aún más la relación y el trabajo del centro con las familias que lo forman.

 

El proyecto de las “Boscolimpiadas” ha estado basado en el deporte y surgió con el objetivo de intentar mejorar las Comunidades de Aprendizaje realizadas en las aulas durante el curso pasado.

Se han ido trabajando a lo largo de los diferentes talleres aspectos tan importantes como la inclusión, la diversidad, la solidaridad, el trabajo en equipo, la familia… y un montón de cosas más. Además, se han trabajado deportes poco habituales, como el Goalball, Datchball, Colpbol, fútbol para personas ciegas o el Ultimate, que además de dejar a los niños entusiasmados, ha ayudado a abrir nuevas posibilidades para jugar en los recreos.

El equipo docente destaca que “en todo el proceso contamos con gran implicación por parte de las familias que han estado colaborando para conseguir que todo lo programado saliera adelante. Así, los familiares de nuestros alumnos han colaborado en la realización de las equipaciones o las banderas de cada uno de los cursos, han participado en los juegos realizados en las aulas, han conocido nuevos deportes… “

Además, dentro del proyecto se organizaron diversas charlas en las que los alumnos conocieron la importancia de una alimentación saludable, unas nociones de primeros auxilios para saber qué hacer en caso de emergencia e incluso tuvieron la oportunidad de conocer a las jugadoras del equipo de voleibol femenino de La Rioja ARLUY.

Para cerrar el proyecto se llevó a cabo una ceremonia de apertura y cierre de las “Boscolimpiadas” que comenzó cuando los representantes del Primer Equipo de Nivel unieron sus antorchas en el pebetero. Una vez iniciada, cada uno de los cursos fue comentando el deporte que les había tocado para que todos los asistentes lo conocieran. Del mismo modo hicieron una pequeña representación de la forma de juego.

Tras representar cada uno de los deportes, llegó el momento más esperado de la tarde. “Gracias a nuestros monitores de baile, todos los asistentes pudieron seguir las coreografías de baile que teníamos preparadas para nuestro “Holi zumba”. La idea de esta celebración, basada en los actuales “Holi run” tenía como objetivo celebrar el éxito del proyecto al tiempo que llenábamos todo de color. Y así fue.”

Todos los participantes pudieron disfrutar de una actividad que fue todo un éxito. Sin duda, las fotos lo dicen todo: Boscolimpiada 2018.

‘Si no tienes vocación de educador es muy difícil dar tu vida a la enseñanza con ilusión’

Rafa Hernández: ‘Si no tienes vocación de educador es muy difícil dar tu vida a la enseñanza con ilusión’
Redacción salesianos.edu
Entrevista vocacional en la revista inspectorial SMX 36

Rafael Hernández es actualmente director del Colegio Salesiano de Villena (Alicante). Nació en la misma ciudad en la que ahora vive el 4 de enero de 1974. Su relación de con los salesianos viene de lejos. Entró como alumno del colegio en 1980 y desde entonces toda su vida ha estado vinculada a los salesianos. Fue aspirante salesiano en Burriana (1988-1991) y pre-novicio en Alicante (1991-1992). Desde entonces ha estado trabajando en la Casa Salesiana de Villena, de monitor del Centro Juvenil Don Bosco, de profesor, de coordinador de Pastoral y ahora de director.

– ¿Cómo vives tu vocación salesiana?
Yo creo la enseñanza es de las profesión más vocacionales que existe. Si no tienes vocación de educador es muy difícil dar tu vida a la enseñanza con ilusión.
Vivir la educación desde el prisma salesiano, es intentar mirar a los jóvenes con los ojos de Don Bosco. Es intentar ser cercano y comprensivo. Es transmitir confianza y es, sobre todo, tener alegría.
Yo vivo mi vocación salesiana todos los días, en mi día a día, Don Bosco siempre está presente.

– ¿Hay alguna experiencia salesiana que haya marcado tu vida?
El acompañamiento y el ejemplo de muchos salesianos ha marcado mi vida.
Siempre me han ayudado y apoyado y, sobre todo, han confiado en mí para realizar muchos proyectos. Desde los primeros salesianos que conocí a los que con el tiempo se han convertido en amigos y consejeros.

– ¿Cómo se trabaja hoy la pedagogía de Don Bosco en un colegio salesiano?
En primer lugar yo remarcaría la familiaridad. El trato cercano profesor alumno es una de las cosas que los antiguos alumnos echan de menos cuando dejan nuestras aulas.
Luego en el aula se intenta trabajar desde el compañerismo. Centrándonos en los más necesitados, siendo la atención a la diversidad uno de los pilares importantes de nuestro proyecto.

– Pensando en tantos jóvenes que no tienen clara su vocación ¿qué consejo les darías a todos los que se están planteando su vida sin saber qué camino escoger?
Lo fundamental que les diría es la búsqueda de la felicidad. Encontrar aquello que les motiva, que les hace crecer como persona. No perder la ilusión por las cosas. Se puede estar muy bien preparado para el trabajo, se puede estudiar mucho, pero si realmente no se tiene ilusión uno se no siente realizado como persona, no es feliz. Buscar nuestro lugar en la vida. Esforzarse por hacer las cosas con esfuerzo e ilusión.